Un toque neoyorquino en Barcelona.

Un toque neoyorquino en Barcelona, en un loft proyectado por  la firma Shoot 115. Un antiguo almacén de alfombras recupera esplendor tras una reforma que respeta su estructura original, la combinación de piezas actuales con otras de estilo industrial le da ese interesante aspecto deque nos recuerda a los loft neoyorquinos. Este loft de 170 metros cuadrados se encuentra en un edificio construido en Barcelona, hace más de un siglo, que anteriormente era un taller textil donde se fabricaban y almacenaban alfombras.

Vista general de este antiguo almacén de alfombras, reconvertido en un loft de estilo neoyorquino, con paredes y techo pintados en color blanco para dar luminosidad a este espacio, con altas y antiguas columnas de fundición muy decimonónicas.

Un espacio totalmente abierto donde el color blanco reina por doquier.

Un espacio totalmente abierto donde el color blanco reina por doquier.

La pared que da al exterior está completamente ocupada con ventanales con perfilería en color negro de acabado mate y cristales cuadrados al ácido que permite el paso de la luz pero sin sacrificar la privacidad. Unos sencillos estores ayudan a tamizar la fuerte luz del  nordeste de España.

Gruesas bigas de acero, se instalaron para reforzar las de madera de la construcción original y se pintaron de color blanco.

Gruesas bigas de acero, se instalaron para reforzar las de madera de la construcción original y se pintaron de color blanco.

En esta imagen, vemos en primer plano con más detalle las estanterías bajas, de metal lacado en tono negro junto a los sofás,  que hacen de improvisadas librerías de estilo industrial.

Estanterías de metal para albergar los libros.

Estanterías de metal para albergar los libros.

La zona de estar la componen un moderno y sencillo  sofá modular tras el que se situó un gran espejo con marco cubierto con hojas de pan de oro. Entre los sofás y los sillones se situó una mesa de centro fabricada con acero y madera.

Los tonos claros combinados con la madera y acero de estilo industrial.

Los tonos claros combinados con la madera y acero de estilo industrial.

Esta otra imagen muestra la zona del comedor al otro lado de la estancia, que la ocupa una mesa rodeada de cuatro sillones enfrentados dos a dos y tras ellos un par de  las estanterías metálicas que podemos encontrar en cualquier almacén que se precie.

El orden es otra de las máximas de este loft.

El orden es otra de las máximas de este loft.

Al otro lado de la zona de comedor, esta ocupada por un espacio dedicado al trabajo, decorado con un escritorio metálico muy del estilo de los que se encontraban en los organismos oficiales en  años sesenta del siglo pasado, lacado en el tradicional tono gris.

El espacio de trabajo, lo componen un escritorio metálico y un sillón de madera.

El espacio de trabajo, lo componen un escritorio metálico y un sillón de madera.

El original cuarto de baño nos recuerda a los centros de salud de mediados del siglo pasado, con la típica vitrina donde se guardaban los medicamentos, de metal lacado en un tono blanco muy brillante.

Un cuarto de baño con un original aspecto sanitario.

Un cuarto de baño con un original aspecto sanitario.

La original cocina crea un gran contraste combinando paredes blancas y negras, con mobiliario de madera  y acero inoxidable y otros de metal lacado en color blanco brillante de estilo industrial con bisagras y tiradores de metal vistos, las típicas sillas de terraza de bar de aluminio rematan la decoración de este espacio.

La cocina mezcla mobiliario de varios estilos diferentes.

La cocina mezcla mobiliario de varios estilos diferentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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