Tonos degradados en las paredes.

Tonos degradados en las paredes, que aportan un interesante acabado a estas. Pintadas con una técnica de suaves difuminados, usando papel pintado con este sofisticado efecto, o con vinilos murales. Un tipo de decoración de paredes que consigue profundidad y luminosidad a gusto del consumidor, según situemos la zona oscura  en la parte superior o inferior de las paredes. Este acabado combina muy bien con todo tipo de decoraciones, tanto clásicas como modernas, pasando por las rústicas o las minimalistas.

En la fotografía bajo estas líneas, vemos un papel pintado con un sutil degradado de dos tonos, uno frío y otro cálido.

Papel pintado turquesa verdoso degradado en tonos tierra.

Papel pintado turquesa verdoso degradado en tonos tierra.

Un bien difuminado efecto realizado con esponja, decora este salón de estilo contemporáneo en tonos azules y blancos.

Del azul al blanco con un suave esponjado.

Del azul al blanco con un suave esponjado.

En las dos fotografías siguientes vemos unas estancias de estilo clásico con una decoración moderna, y un efecto de degradado en las paredes.

Con la zona baja de las paredes en un suave tono verde.

Con la zona baja de las paredes en un suave tono verde.

En esta otra imagen, podemos apreciar otras estancias de esta casa, con unos degradados de diferentes tonos.

Con la zona baja de las paredes en un suave tono verde.

Con la zona baja de las paredes en un suave tono verde.

Un colorista dormitorio, que juega con diferentes estampados vistosos en la ropa de cama y un acabado en las paredes que va del blanco a un luminoso amarillo.

Un dormitorio con la pared tras la cama degradada en amarillo.

Un dormitorio con la pared tras la cama degradada en amarillo.

El verde, siempre a sido un color que invita al estudio, en este caso el suave degradado con blanco lo hace aún más relajante.

Una sala con un degradado en las paredes que combina el verde y el blanco.

Una sala con un degradado en las paredes que combina el verde y el blanco.

Dos tonos que nos pueden parecer imposibles de combinar, cubren esta pared y que al difuminarlos la convierten en una acertada elección.

Un conseguido degradado del rosado al verde menta.

Un conseguido degradado del rosado al verde menta.

También con un esponjado sutil, se realizó este efecto de vaporosas nubes, combinando blanco y tonos azules.

Creando suaves nubes en tonos azules y blancos.

Creando suaves nubes en tonos azules y blancos.

Sutil y muy sofisticado, es el acabado conseguido al difuminar estas dos gamas de colores.

Una pared que va de un sofisticado tono vino al blanco.

Una pared que va de un sofisticado tono vino al blanco.

Otra forma de conseguir un efecto de degradado, que al mismo tiempo cree un estético mural, es este de dibujar montañas con diferentes profundidades.

Creando un efecto de montañas envueltas en la bruma.

Creando un efecto de montañas envueltas en la bruma.

Un luminoso y muy atrevido efecto conseguido con rayas verticales, que van desde el amarillo vainilla al naranja más vivo.

Un diseño con atrevidas rayas verticales.

Un diseño con atrevidas rayas verticales.

Un vistoso tono morado con un suave degradado cubre esta pared tras el colorista sofá y ecléctica decoración.

Un interesante efecto con un tono púrpura degradado.

Un interesante efecto con un tono púrpura degradado.

Un acabado delicado consigue esta combinación de tonos de las paredes, que contrasta con la gama de grises de la ropa de cama.

Un dormitorio en blanco y salmón combinado con tonos grises.

Un dormitorio en blanco y salmón combinado con tonos grises.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *