Tomar fotos mejora la memoria visual pero a costa de recordar lo que oímos

Tomar fotos mejora la memoria visual pero a costa de recordar lo que oímos

En estos días, somos una legión de fotógrafos dedicados a grabar las minucias de nuestras vidas, de lo que comimos para el almuerzo a videos de nuestra banda favorita en vivo (que nunca volveremos a ver). Cada teléfono móvil tiene una cámara de nivel profesional, que están dedicadas a contar nuestra vida perfecta en Instagram, y nos lleva a decir: «Si no hay foto no sucedió»

Bueno, un estudio publicado en la revista Psychological Science ha revelado que tomar fotografías de nuestras experiencias aumenta nuestra memoria visual, pero parece afectar nuestra memoria de lo que escuchamos.

Querían saber si esto era cierto, cuando se trataba de experiencias que deliberadamente elegimos fotografiar y grabar. Si «externalizamos» nuestra memoria al tomar fotos, y nunca las revisamos, ¿esto afecta la forma en que recordamos esas experiencias? ¿Tomar fotos afecta nuestra memoria de manera diferente de lo que vemos a lo que escuchamos?

Descubrieron que la toma de fotos desvía la atención hacia los aspectos visuales, que permanece en nuestra memoria mejor, pero desvía del componente auditivo de una experiencia.

«Nuestra investigación es novedosa porque muestra que la toma de fotos en sí mejora la memoria de los aspectos visuales de una experiencia, pero puede dañar la memoria por aspectos no visuales, como los detalles auditivos», dijeron los autores.

Para averiguar esto, realizaron experimentos de campo y de laboratorio. En una de estas pruebas, se llevó a 294 participantes a un museo. Algunas personas tenían cámaras y les dijeron que podían tomar fotos de todo lo que les gustaba, pero tenían que tomar al menos 10 fotos, mientras que otros no tenían cámara. Todos ellos escucharon un comentario de audio mientras recorrían una exposición.

Posteriormente, se les dio un cuestionario de opción múltiple pidiéndoles que identificaran los objetos en la exposición o completaron las declaraciones de hechos que escucharon en el comentario de audio.

Los resultados mostraron que aquellos que habían tomado fotos reconocieron más de los objetos que aquellos sin cámaras, pero recordaron mucho menos de lo que habían oído, lo que sugiere que tomar fotos, aunque no las vuelva a ver, aumenta la memoria visual.

Cuando los investigadores recrea esta prueba en condiciones de laboratorio utilizando la realidad virtual, encontraron que quienes tomaron fotos (capturas de pantalla) recordaron incluso las partes de la exposición que no fotografiaron mejor que los que no tomaron fotos.

«Estos hallazgos sugieren que tener una cámara cambia la forma en que la gente aborda una experiencia de una manera fundamental», dijeron los autores. Fotografiar nuestras experiencias, en lugar de externalizar nuestra memoria, centra nuestra atención en los aspectos visuales de las experiencias, posiblemente a expensas de otros.

Fuente: http://www.iflscience.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *