Puertas secretas.

Puertas secretas, disimuladas en las paredes para no romper con la decoración circundante. Hay muchas formas de esconder una puerta, y entre ellas, la de disimularla con los motivos decorativos de la misma pared, como en el caso de tener profusión de molduras barrocas, que ayudan a esconderlas entre estas. Otra forma es la clásica de ocultarla tras una estanteria o biblioteca, o con murales pintados en la pared, con papel pintado y continuando el rodapié, escondida tras los modernos paneles que decoran una estancia de estilo contemporaneo, escondida tras las piedras de una rústica pared, o disimulada tras un antiguo armario cuya puerta en realidad da a otra estancia.

En este caso era fácil disimular la puerta, debido a la profusión de molduras con relieves barrocos.

Camuflada con las molduras barrocas como parte de la decoración.

Camuflada con las molduras barrocas como parte de la decoración.

En el hueco que forma la escalera panelado de cuarterones clásicos, se disimulo la puerta de entrada a un cuarto de baño oculto.

La entrada a una habitación oculta en las molduras de la pared.

La entrada a una habitación oculta en las molduras de la pared.

Aprovechando una biblioteca encastrada en la pared se disimulo esta gran puerta de paso.

Una estanteria encastrada da paso a otra habitación.

Una estanteria encastrada da paso a otra habitación.

En este otro caso se ayudaron del papel pintado que cubre las paredes y del continuo rodapié para poder esconderla.

Camuflada con el papel pintado y el rodapié.

Camuflada con el papel pintado y el rodapié.

Esta otra forma de mimetizar una puerta, es la de pintar un mural y continuarlo como con en el caso del zócalo, sobre esta.

Un mural y un zócalo disimula esta puerta de paso.

Un mural y un zócalo disimula esta puerta de paso.

Muy utilizada en las decoraciones de siglos pasados, estas puertas casi no se apreciaban con las recurrentes molduras decorativas.

Una puerta disimulada en la decoración de este comedor.

Una puerta disimulada en la decoración de este comedor.

Un ejemplo de puerta fantásticamente mimetizada, es este en la pared de piedra.

Una puerta escondida tras las piedras de esta pared.

Una puerta escondida tras las piedras de esta pared.

En este cuarto de baño se utilizaron papel pintado y un ancho rodapié para conseguir una apariencia de continuidad.

Disimulada con el papel pintado y el ancho rodapié.

Disimulada con el papel pintado y el ancho rodapié.

Como en el caso anterior esta otra puerta se disimuló con el papel pintado y el zócalo de molduras pintado de color blanco.

Una puerta secreta con papel pintado y un zócalo.

Una puerta secreta con papel pintado y un zócalo.

No solo en ambientes clásicos o rústicos se puede camuflar una puerta, como vemos en la fotografía bajo estas lineas, los paneles que adornan las paredes de esta moderna cocina, ocultan a la perfección una de paso a otra estancia.

En una pared de la cocina, simulada con las piezas que la forman.

En una pared de la cocina, simulada con las piezas que la forman.

Oculta entre los estantes de esta biblioteca, una puerta de paso a un cuarto de baño

Un cuarto de baño escondido tras la biblioteca.

Un cuarto de baño escondido tras la biblioteca.

Otra magnífica idea a la hora de esconder una puerta de paso, es esta de ponerla tras un falso armario clásico.

Disimulada tras la puerta de un antiguo armario.

Disimulada tras la puerta de un antiguo armario.

 

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