Vivir en el bosque.

 

Vivir en el bosque, es uno de los sueños de muchas personas, la firma Weber Arquitectos lo lleva a cabo en Avándaro, México. El proyecto creó cinco casas en un lugar privilegiado, un bosque dominado por pinos centenarios y vegetación exuberante. Cada casa tiene una superficie de 300 metros cuadrados  divididos en tres volúmenes, con una terraza exterior junto al salón principal que cuenta con unos ventanales que una vez abiertos lo convierten en un sólo espacio integrado en el fantástico bosque.

Para la construcción del proyecto se tomaron en consideración salvar el mayor número posible de árboles, en los casi siete mil metros cuadrados de superficie, con el fin de respetar el medio ambiente tanto como fuese posible. Esto, junto con  la pronunciada pendiente del sitio, acentúa la sensación de estar inmerso en el bosque.

Rodeadas de altos pinos, se encuentran estas viviendas.

Rodeadas de altos pinos, se encuentran estas viviendas.

El diseño y la disposición  de cada casa, así como el proyecto sobre el terreno crean una sensación de privacidad. Por lo tanto, los habitantes de las cinco viviendas disfrutan de la tranquilidad del bosque sin el inconveniente de ver a más vecinos.

Diseñadas para no molestar visualmente unas a otras.

Diseñadas para no molestar visualmente unas a otras.

Área de estar y terraza, separados por puertas correderas de cristal que una vez abiertas unen ambos espacios. Las dos estancias se benefician de viento fresco durante las estaciones cálidas y cuando el clima es más frío  , una chimenea que cubre dos paredes calienta ambos espacios. La vista se abre al bosque, a través del techo en voladizo a la terraza, y da la sensación de estar en el exterior disfrutando de la naturaleza.

Este espacio interior, se abre totalmente a la amplia terraza.

Este espacio interior, se abre totalmente a la amplia terraza.

Desde este otro punto de vista, se aprecia que como en un espejo se repite en el interior y en el exterior es casi totalmente simétrica con las zonas de comedor y de sofás enfrentadas, sensación incrementada por la gran chimenea de piedra del salón que continua en la terraza.

Un frontal acristalado, integra la vivienda en el paisaje exterior.

Un frontal acristalado, integra la vivienda en el paisaje exterior.

Grandes ventanales de suelo a techo, que además de dejar pasar la luz natural, con el consiguiente ahorro energético, aprovecha todos los posibles rincones de la vivienda, para no restar ni un centímetro del fantástico espectáculo del bosque exterior.

Los espacios acristalados se suceden, para integrar el interior al bosque.

Los espacios acristalados se suceden, para integrar el interior al bosque.

En los cuatro dormitorios con los que cuenta cada una de las cinco viviendas que forman este condominio, hay un  amplio espacio dedicado a cuarto de baño y a vestidor, donde la mezcla de la madera y la piedra son la nota dominante.

Tonos naturales y neutros en el diseño de los cuartos de baño.

Tonos naturales y neutros en el diseño de los cuartos de baño.

La zona de ducha de estos cuartos de baño tienen la particularidad de tener un techo acristalado, que nos recuerda a las duchas exteriores de las viviendas de los países tropicales.

Una interesante ducha con techo de cristal.

Una interesante ducha con techo de cristal.

Vista de la zona de salón tanto interior como exterior con un techo en voladizo, desde el jardín y la zona de piscina.

Una piscina situada frente al salón exterior.

Una piscina situada frente al salón exterior.

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